Una fundación que nace de la convicción de que cada niño, niña y adolescente merece un espacio seguro para sanar.
La Fundación Salvemos Vida surge de la profunda inquietud y el compromiso social de su fundadora, Denis Patricia Bolívar Martínez, docente del área de Ética y Valores y sexóloga, quien desde su ejercicio profesional evidenció la alarmante realidad de numerosos niños, niñas y adolescentes víctimas de maltrato y vulneración de sus derechos sexuales y reproductivos.
Frente a la insuficiencia de las políticas públicas para prevenir y atender la problemática, la fundación se consolida como una respuesta ética y humana, orientada a la atención integral, la defensa de derechos y el acompañamiento especializado de los sobrevivientes.
Gracias al apoyo de entidades públicas y privadas, ha construido una trayectoria sólida que le permite ampliar su impacto y atender a un número cada vez mayor de niños, niñas y adolescentes.
Desde el aula y la práctica en sexología, la fundadora identifica la necesidad de una respuesta integral.
Se estructura un modelo de acompañamiento libre de revictimización, con rutas claras y personal formado.
Una red creciente de aliados públicos y privados que amplía el alcance de los programas de atención.
Desde su ejercicio como docente de Ética y Valores, evidenció la alarmante realidad de niños, niñas y adolescentes víctimas de maltrato y vulneración de sus derechos. Frente a la insuficiencia de las políticas públicas, decidió actuar: creó la Fundación Salvemos Vida como una respuesta ética y humana.
Trabajar por el restablecimiento y la defensa de los derechos de niños, niñas y adolescentes sobrevivientes de abuso sexual, mediante acompañamiento integral, especializado y libre de revictimización.
Ser referente regional y nacional en programas de atención integral a víctimas de abuso sexual infantil y adolescente, amparados en los derechos fundamentales, que devuelven la paz y la tranquilidad a sus corazones y les permiten alcanzar sus sueños.
Cada niño, niña y adolescente es una persona, nunca un caso. Su dignidad es el punto de partida de todo proceso.
Protegemos la identidad, la historia y los datos de cada sobreviviente. Ninguna comunicación los expone.
Acompañamos con rutas claras y personal formado, para que el proceso nunca vuelva a herir.
Creemos en la capacidad de reconstruir. El dolor no define el futuro de nadie.
Rendimos cuentas del uso de los recursos humanos, técnicos y financieros, y publicamos nuestro impacto con datos verificables y actualizados.
" Un espacio seguro, humano y respetuoso.
— Promesa de marca
Conoce cómo puedes aportar al acompañamiento de niños, niñas y adolescentes sobrevivientes.
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